emprendimiento

¿Es buena mi idea para emprendimiento?

Es muy común que muchísimos emprendimientos fracasen. Es parte del encanto. Pero 9 fracasos de cada 10 intentos puede ser desalentador, y por cierto; poco práctico. Es verdad que queda el aprendizaje, y eso es tremendamente valioso e igualmente doloroso.

Por lo mismo, muchos preferimos fracasar lo más rápido posible y poner en práctica prontamente el valioso aprendizaje adquirido.

Cualquier idea de negocio es potencialmente buena pero hay algunos factores que inciden para diferenciar entre una buena idea y una no tan buena:

  • El conocimiento y empatía que tengamos con el dolor que solucionaremos
  • El “tamaño” del dolor. Cuánto duele realmente (dinero asociado al dolor) y cuánta gente (potenciales clientes) hay dispuesta a pagar por una solución al dolor
  • Nuestra real disposición para elaborar diferentes posibles soluciones al dolor
  • La cantidad y variedad de información a la que podamos acceder para analizar la idea

La información siempre puede variar tanto en forma como en contenido, puede ser discutible y subjetiva. Esa discusión permite investigar y generar información más específica y acotada.

Listado de preguntas pre-emprendimiento

Considero que una forma de facilitar la información es mediante un listado de muchas preguntas que usualmente se repiten en cada idea o emprendimiento en el cual he participado, y me han sido útiles independientemente de la solución a plantear.

ACLARACIÓN: no están planteadas en ningún orden específico o intencional, simplemente son preguntas recurrentes que siempre toca hacerme antes de dedicarme a emprender, o me toca hacerles a otros emprendedores en etapa temprana. Tampoco es necesario responder cada una de ellas, pero mientras más respuestas tengas, más aterrizada es la situación. He dejado fuera las preguntas económicas del proyecto en sí, pues esas irán en otro artículo.

Sobre el dolor…

(no problema; sino DOLOR. Aquello que realmente te dicen y necesitas comprobar que es necesario resolver hoy, no mañana)

  1. ¿Cuál es el dolor (o problema) que has descubierto?
  2. ¿Es realmente dolor, o es más bien un problema, algo con lo que la gente puede seguir viviendo?
  3. ¿Es realmente dolor, o es algo que tu quieres hacer porque lo consideras necesario y/o te apasiona?
  4. ¿Es un dolor que varias personas te lo han manifestado explícitamente, o es algo que a ti te duele?
  5. ¿Cuánta gente te ha dicho -número, no intuición- que tienen este dolor?
  6. ¿Cuánta más gente intuyes que puede tener ese mismo dolor? ¿Puedes validar ese número?
  7. ¿Cuánta empatía sientes que tienes para comprender el dolor de esas personas?
  8. ¿Qué crees que te faltaría para tener aún más empatía por el dolor de esas personas, y cómo podrías obtenerlo?

Sobre cómo se lidia con el dolor…

  1. ¿Te ha dicho esa gente cuál es la solución que a ellos les gustaría tener?
  2. ¿Existe ese dolor, o similar dolor, en otras partes del mundo o en otros lados?
  3. ¿Cómo se soluciona ese dolor en otras partes del mundo o en otros lados?
  4. ¿Cómo pagan y cuánto pagan en otras partes por una solución a ese dolor?
  5. ¿Por qué crees que todavía existe ese dolor?
  6. ¿Qué falta para resolver ese dolor definitivamente?
  7. ¿Por qué eres realmente tú la persona indicada para dedicarse a resolver ese dolor?
  8. ¿Qué necesitas para resolver ese dolor?
  9. ¿Cuánto tiempo crees que demorarías en resolver ese dolor?

Sobre una “eventual” solución para obtener aprendizaje…

  1. ¿Qué es lo mínimo -mínimo mínimo mínimo- que necesita el potencial cliente para sentir alivio del dolor?
  2. ¿Existe ya en el mercado algún tipo de alivio mínimo para ese dolor?
  3. ¿Qué opinan las personas que conoces sobre esas opciones de alivio?
  4. ¿Cuánto tiempo crees que demorarías en elaborar un mejor alivio mínimo a ese dolor?
  5. ¿Qué es lo mínimo -mínimo mínimo mínimo- que necesitas para entregar alivio a ese dolor?
  6. ¿Estás dispuesto a elaborar una alivio mínimo -pero escalable- en vez de una alivio completo?

Sobre la situación personal/familiar…

  1. ¿Puedes afrontar económicamente un escenario en el cual tu alivio mínimo no sea satisfactorio para los clientes, y entonces debas comenzar nuevamente a elaborar otra solución de alivio?
  2. ¿Qué está en juego en tu vida actual o futura, además de tiempo, si esta idea no pudiera transformarse en negocio?
  3. ¿Qué está en juego en tu vida actual o futura, además de tiempo, si esta idea no tuviera éxito en el mercado?
  4. ¿Cuánto dinero posees actualmente para invertir en el desarrollo de tu idea?
  5. ¿Cuánto tiempo puedes estar sin recibir dinero/sueldo/pago por tu esfuerzo en en esta idea?
  6. ¿Qué consecuencias sufrirían las personas más cercanas y queridas en tu vida mientras tu te dedicas al desarrollo de tu idea?
  7. ¿Qué consecuencias habría para ellos si tu fracasaras?
  8. ¿Saben ellos lo que quieres hacer, conocen las consecuencias y te apoyan?

Conclusiones

Obviamente, mientras mayor honestidad tengas al responder, mejor preparado estarás para desarrollar tu idea, y para conversar con otras personas al respecto.

Espero que las respuestas a estas preguntas puedan servirte para tener una visión algo más objetiva sobre cuan buena realmente tu idea de negocio puede ser.

Y como siempre, si necesitas que conversemos, ya sabes donde encontrarme.

%d bloggers like this: