El viaje abrupto a lo desconocido

¿Cómo llegué a la Sony A6300?

Mi primera cámara fue una Fujifilm FinePix S8000fd, comprada hace como 7-8 años. La adquirí para sacar fotos, a pesar que cuando la analizaba durante la pre-compra, me gustaba la idea que pudiera grabar videos.

Pero mi primera cámara “seria”, que usaría para proyectos o trabajo, no para fotos de “oh que lindo, tomemos una foto”, fue la Sony SLT A-57.
Tuve que dedicar muchísimas horas, realmente muchísimas en aprender sobre qué cosas quería y necesitaba pues nunca antes me habían pedido realizar un trabajo audio visual. De hecho, nunca antes había usado una cámara más allá del modo automático. Y en esta oportunidad, me pedían hacer un video. ¡¡¡Un video!!!

Resultó que todo el análisis hecho, las opciones finales eran Canon vs Sony. Presupuesto limitado, curva de aprendizaje desconocida, conocimiento de la marca, tamaño, peso, entrada de mic, full hd, 60 fps, pero…desconocimiento absoluto de disponibilidad de accesorios y soporte post venta accesible.

La Sony A57 fue una maravillosa cámara, tanto que incluso la sucesora A58 no tenía todos los excelentes atributos de la A57 para video, pero lamentablemente, conocí que Sony no entrega tanto cariño a sus usuarios en Chile como si lo hace Canon y Nikon, o al menos eso se percibe. Canon y Nikon son por lejos las marcas más insertadas en nuestro cerebro colectivo cuando hablamos de cámaras, y son esas 2 marcas lo que más vemos en accesorios, lentes, etc.

Par de años después, y debido a un proyecto más complejo para producir como “one-man-show”, opté por comprar la Canon 70D. ¡Me cambió la vida en producción y post-producción! Su pantalla touchscreen y 100% articulada, y la rapidez para encontrar los menús apropiados, se ganaron mi corazón, y el de muchos otros usuarios alrededor del mundo. Adicionalmente, lo que sea que necesites de Canon, siempre lo encuentras. Y finalmente, sobre todo habiendo participado muchos años en proyectos de Software Libre, el hecho que exista Magic Lantern (hack o firmware alternativo) para muchos modelos de Canon, representa una afinidad mayor en mi caso.

El proceso de migrar de Canon 70D a Sony A6300

sony_a6300_frente

No tengo tantas razones para migrar de Canon, la verdad. Apenas 2 razones.

  1. Tengo un problema de salud que a veces afecta una de mis piernas, y por lo mismo; necesito ir lo más liviano posible a todos lados. Menos volumen, menos peso, menos elementos, menos herramientas, etc., pero manteniendo el intento de calidad y confianza en el trabajo.
  2. Y si igual cambiaré, aprovechemos de jugar con 4K.

Las candidatas

Sony, Panasonic, Olympus, Fujifilm- y hasta Samsung con su NX1– son todas marcas con fuerte presencia en el mundo mirrorless (sin espejo…busca en internet, por favor) y han sido los precursores de los “sin espejos”, en donde Olympus y Panasonic fueron los padres del micro 4/3.

Todas esas marcas han puesto excelentes cámaras en el mercado, capaces de entregar resultados asombrosos.
Por supuesto que tienen limitaciones, y por lo mismo las DSLR’s han sido las dominantes entre los profesionales de la imagen. Sin embargo, esa historia podría estar mucho más cercana a cambiar ya que con los avances tecnológicos, es casi indiscutible todo lo que las mirrorless aportan al mercado visual. Pero eso es otra discusión, otro post, y merece conversarse con buena comida y vino/cerveza ya que sin duda es tema pasional.

Para volver al tema, mi sueño era aprovechar de migrar a full frame (luego tienes APS-C y 4/3, como menor tamaño de sensor), en un cuerpo liviano, pequeño, poderoso, con varias opciones de accesorios y soporte post venta. Como respuesta inmediata, lo lógico era la Sony A7 en su modelo R2 o S2. Pero eso implicaba costos elevados para migrar y probar si realmente me satisfacía. Por lo tanto; mayor riesgo. Y quizás pronto pudieran existir la versión R3 o S3, o incluso una A9. Más incertidumbre, más riesgo.

Alternativa siguiente, evaluar APS-C y 4/3. Cuento corto, para mí era Sony vs Panasonic. Samsung era casi ideal PERO todo indica que ya no seguirá en el mundo de las mirrorless, y con muy pocos lentes o accesorios. Fujifilm y Olympus, geniales contrincantes pero su presencia en Chile es muy poca, y me fue realmente muy difícil descartar debido a su calidad indiscutible en cámaras.

Las finalistas

Todo se redujo a Sony A6300 vs Panasonic GX8 (ésta junto a la G7 son IDEALES para videógrafos como yo), pero como nuevamente buscaba algún tipo de cercanía entre la marca y yo, opté por Sony. Además, para one-man-show, el sistema de autofocus de la A6300 es galáctico…aunque para ciertas circunstancias en video, quizás me gusta más el de la Canon 70D pues me parece más suave en la transición de un objeto a otro (también discutible).

Aclaro que no conozco marca en Chile realmente cercana a sus usuarios. Canon nunca me invitó a nada -y eso que tengo varios productos Canon-, tampoco lo ha hecho Samsung, ni Apple, ni LG. Y es extraño porque justamente son marcas de consumo “habitual”. Sólo Subaru ha sido algo cercano a mi y mi familia, pero es de automóviles, y yo no compro autos todos los años. Nuevamente, otra conversación pasional para otro día.

La ganadora por muy pocos puntos: Sony ILCE 6300

Ganadora para mí, la Sony ILCE 6300, también conocida como la A6300. Anecdóticamente, mientras analizaba mis opciones, al acercarme como 7 veces a tiendas Sony, tuve la opción de probar algunas cámaras, conversar con vendedores, y también con uno de sus “evangelizadores”, me invitaron a un taller básico gratuito -igual cuenta la invitación ya que llevé la Canon 70D- y luego de comprar la A6300 me han invitado a otros 2 eventos gratuitos. ¡Mish!

Sobre el soporte post venta, ya veremos qué sucede cuando me toque necesitarlo. Y sobre los accesorios, lentes, etc. Hay muchísimo disponible en Amazon, Ebay, etc., pero también encuentras varias cosas en Chile, en las tiendas Sony, y en las comunidades en Facebook.

sony_a6300_costado

Finalmente, como detalle que puede o no ser relevante para algunos; existen muchos adaptadores para usar lentes Nikon y Canon, en cuerpos Sony, por lo que si ya has invertido en esas marcas, al cambiarte no se sufre tanto, o no comienzas de cero.

Por mi lado, comienza nuevamente otra aventura con una cámara Sony que promete mucho en el papel, pero que en la experiencia inicial, creo que podría ser una relación amorosa de mucho diálogo y concesiones mutuas que a la larga se visualiza exitosa.

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